Una mujer apretó su labio superior por un año, hasta que un médico encontró algo sorprendente!!

Posiblemente has oído hablar alguna vez acerca de la Dra. Sandra Lee, una dermatóloga certificada que también es especialista en la extracción de granos y de quistes. El tipo de problemas de la piel del que se ocupa la Dra.

Lee en la práctica que realiza en una base diaria, es tratar de captar la atención de algunas personas para que sean concientes y estén informados acerca de este tipo de problemas, sin embargo para varias personas, esto solo les produce literalmente un giro en el estomago.

Pero, pensando en que estos inconvenientes cosméticos que a menudo se pueden convertir en la señal de algo mucho más grave, como lo es el quiste que una paciente llego a desarrollar en su labio superior, el cual era realmente muy incomodo; te hablaremos de esta interesante historia, la cual te hará pensar dos veces antes de tratar de apretar una espinilla.

En algunas ocasiones has llegado a tener un zit o lo que parece ser una espinilla; seguramente lo primero que haces es apretarla; sin embargo, esta no es siempre la mejor opción, a continuación te contaremos la historia de una dama que tenía una de esas espinillas, que aunque la apretaba esta no desaparecería.

Esta paciente oprimió el labio donde tenía la espinilla por alrededor de 1 año, y ella continuaba reapareciendo y causándole problemas; esto sucedía de manera constante hasta que finalmente la mujer decidió que ya no podía seguir apretándola por más tiempo y por ello tomó la decisión de visitar a un dermatólogo, el cual encontró que la espinilla en realidad era un quiste. Si un quiste justo debajo del labio era lo que esta mujer había apretado durante todo 1 año.

Este tipo de casos, donde los pacientes desarrollan quistes, es algo que ve el médico en cada uno de sus días al realizar sus prácticas medicas, aunque para muchas personas, esto es realmente fascinante, para otras personas es simplemente algo que logra hacer que sus estómagos se revuelvan;  sin embargo, lo que esta paciente en específico tenía en su labio superior era algo particularmente muy desconcertante.

Según refirió la Dra. Lee, el quiste que le acababa de extirpar del labio superior de la paciente era como una pequeña piedra de esas que se pueden encontrar en los ríos. Por suerte, esta paciente logro tener una recuperación exitosa además de aliviarse por no tener más ese quiste gigante y, a excepción de una pequeñita cicatriz, a ella no le quedaría ningún otro indicio de lo que hubo alguna vez allí, por lo que no tendrá que recordar esa terrible experiencia.

Esta experiencia demuestra que visitar al dermatólogo algunas veces al año en realidad puede terminar siendo un hábito más beneficioso que aterrador. Con este artículo te demostramos que no es necesario tener miedo de visitar al dermatólogo,  ya que el puede ayudarnos a prevenir situaciones que pueden a ser realmente incomodas.

 

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *